¿Cómo sobrevive el venezolano la pandemia del coronavirus?

 ¿Cómo sobrevive el venezolano la pandemia del coronavirus?

El coronavirus agarró por sorpresa a los venezolanos. Quizás se llegó a pensar en un acto de fe suprema, que era una realidad que no nos tocaría y que era un problema sanitario de China y Europa y no de Occidente. No fue así, llegó y encontró completamente indefensos a los ciudadanos que intentan luchar sin herramientas contra una pandemia que está en la nación desde el 13 de marzo del 2020.

Una opinión que muchas personas comparten es que el venezolano se caracteriza por ser bastante creativo, y de manera optimista encuentra las mejores soluciones a los problemas más complicados.

Así nos enfrentamos con la pregunta que muchas personas se hacen en estos momentos, ¿Cómo sobrevive el venezolano la pandemia del coronavirus?

Ciudadanos que se reflejan en el contexto actual experimentan distintas situaciones que se viven a lo largo del país.

Los estudiantes en la mayoría de los casos no se dedican únicamente a sus carreras, también deben aportar de una u otra forma dinero en sus hogares. Algunos de ellos señalan que en estos momentos de cuarentena, dan asesorías en las áreas que dominan mejor, cómo la física, las matemáticas, química o los idiomas y, de igual forma, resuelven ejercicios y guías online para así ganar un poco de dinero.

Por otro lado, los padres piensan cómo llevar la comida a las mesas de sus hogares diariamente. Muchos de ellos trabajan y ganan dinero con el esfuerzo cotidiano. Varios optan por vender algunas pertenencias, como sus ahorros en divisas, un teléfono o alguna prenda de plata u oro. De ser el caso de tener ahorros, una situación muy inusual en el país, se gasta de modo inmediato adquiriendo unos pocos productos de la canasta básica.

En ese mismo contexto, el trabajo freelance ha sido el salvavidas para varios ciudadanos. Un ejemplo claro es el de los «Comunnity Managers» que se encargan del manejo de redes sociales de empresas o emprendimientos.

Muchos de estos trabajadores reciben pagos en divisas, debido a que la mayoría trabaja con empresas o personas de otros países. Las fallas de luz y del servicio de internet hacen complicado cumplir de manera efectiva estos compromisos.

Durante estos días de cuarentena y distanciamiento social se observa en las calles varias formas que han encontrado las personas para «rebuscarse» durante la pandemia.

Una de las soluciones que ha llamado la atención de la colectividad es la transferencia de películas por pendrive o quemadas en un DVD, estos «emprendedores» se encuentran en las afueras de supermercados, o comercios que aún siguen abiertos con laptops y discos ofreciendo por precios módicos las últimas películas de la cartelera.

Asimismo, algunos venezolanos buscan alternativas para adaptarse al contexto y ayudar a su comunidad confeccionando tapabocas artesanales para venderlos a precios solidarios o donarlos a las personas con pocos recursos.

Mientras tanto, en otros rincones del país nos encontramos con personas que intercambian verduras por algún alimento empacado. Un ejemplo, cinco plátanos por un kilo de arroz o tres aguacates por un paquete de pasta.

Si bien es cierto que los ciudadanos en su mayoría se han comportado de manera organizada y creativa, cuidando cada bolívar que entra en sus bolsillos, el tema monetario y las tres comidas es algo que está en la cabeza de todos.

Los familiares en el exterior siguen siendo en la medida de sus posibilidades, muy comprensivos y fraternos con la situación particular de sus afectos cercanos, realizando esfuerzos gigantescos para intentar que por lo menos no falte la muy necesaria harina de maíz y el café diario.

Distintos organismos a nivel mundial, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Oficina Panamericana de la Salud (OPS), resaltan el lavado de manos con agua y jabón para eliminar el virus. Sin embargo, en Venezuela, las constantes fallas en el servicio de agua, vuelven complejo el cumplimiento de las recomendaciones básicas contra la pandemia.

Sin duda alguna, los venezolanos encuentran siempre la forma de salir fortificados de las situaciones que orientan las cosas cuesta arriba y esta no será la excepción.

Verónica Montilla

Una trabajadora de la estadal Maternidad Concepción Palacios fabrica barbijos en Caracas, Venezuela, el martes 17 de marzo de 2020. (AP Foto/ Ariana Cubillos)

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