El desdén del amor y la normalidad del sexo.

 El desdén del amor y la normalidad del sexo.

¿Qué significa el sexo en pleno siglo XXI? ¿Cuánta relación guarda el sexo y el amor? ¿Aún es posible enamorarse? ¿Cómo podemos intimar con una persona luego de que tantos tabús se han roto y la moralidad ha cambiado tanto? ¿Cuál es el límite del arte y la irreverencia?  ¿Cuándo podemos considerar algo vulgar?

Es imposible no notar la sobre explotación del sexo en las redes sociales, la cultura y la sociedad progresivamente han abandonado casi por completo los tabús con respecto al sexo, ya no está mal visto que una persona exhiba su cuerpo libremente, o no tanto como antes, pero ¿en qué afecta tanta libertad de los temas sexuales a la intimidad y al amor?

Somos una especie en un constante proceso evolutivo, el mundo cambia a cada minuto, y lo que ayer era una cosa hoy significa otra completamente.   Si bien podemos considerar un logro que ya no sea un estigma social la sexualidad, puede que haya aspectos negativos, y no hablaré de las enfermedades o embarazos prematuros; quiero centrarme en las repercusiones morales que tiene normalizar con tanto ímpetu estos temas.

 ¿Cómo se ama en nuestros tiempos?  Ya no es tan insólito creer que se puede separar al acto sexual con el amor, pero ¿por qué? ¿Por qué se nos ha vuelto más fácil entregar nuestros cuerpos y tan difícil hablar sobre nosotros y develar nuestra alma? El estigma ya no está en el sexo, está en el amor. Los sentimientos han perdido protagonismo y nos causa temor enamorarnos por miedo a que nos lastimen, pues es más fácil ser ridiculizado por enamorarse que por ejercer abiertamente nuestra sexualidad.

Tratamos con desdén al amor.

Creo firmemente que se puede sentir la magia y enamorarse de una persona, pero me parecen absurdas las reglas que tenemos impuestas para poder llamar a lo que sentimos amor. Es completamente posible enamorarse de alguien en cuestión de minutos, pues “amor” solo son cuatro letras, pero abarca un campo semántico gigantesco,  y le adjudicamos el significado afín a nuestra experiencia.

Pensar en el principio copernicano creo que es excelente para atrevernos a amar, nuestra existencia es irrelevante en un vasto universo,  y ¿cuál sería el significado de vivir sino el amor? No solo debemos desinhibirnos al momento de tener sexo, también al amar.

Después de todo, vivimos en un carpe diem, disfrutar del amor y el placer hoy debería ser prioridad. Sin restar de importancia a lo uno o a lo otro.

Escrito por: Gabriel Lozano.

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