¿QUÉ TENEMOS QUE ESPERAR? ¿QUE NOS FUSILEN A TODOS?


Por: Martha Hernández
@marthamda
El título de este artículo corresponde a la frase pronunciada por la líder nacional María
Corina Machado el pasado 24 de mayo y, es necesario retomarla hoy luego de los
abominables hechos suscitados con el Capitán de Coberta de la Fuerza Armada Nacional,
Rafael Acosta Arévalo, que lo llevaron a la muerte.
Dolorosamente, este no es el único caso de asesinato en manos del régimen que hemos
tenido que presenciar como nación. A decenas de jóvenes venezolanos exigiendo libertad
les arrancaron la vida, también al concejal Fernando Albán, sin olvidar a Oscar Pérez que
fue ejecutado junto a siete conciudadanos, esto último transmitido en vivo a través de las
redes sociales y denunciado ante instancias internacionales. El horror sin límites.
Sin embargo, en Venezuela no solo se ejecuta con balas de plomo, también lo hacen como
afirma Marcos Pino, dirigente de Vente en Mérida, con balas de hambre, de falta de
medicamentos, de violencia desbordada y de desesperación. Nuestro país ha sido sometido
por parte del régimen al más cruel de los castigos, el de morir lentamente.
Ante esta realidad e interpretando el clamor nacional, el equipo de diputados de la fracción
16J ha pedido en la Asamblea Nacional durante 17 semanas consecutivas que se active el
artículo 187 en su numeral 11 y, se solicite a través del Presidente encargado Juan Guaidó,
la ayuda internacional efectiva para salir de esta guerra que el régimen criminal ha decidido
librar contra ciudadanos indefensos que con firmeza luchan por su libertad.
Contrario a toda lógica, la Asamblea Nacional decide participar en un proceso de
negociación en Oslo, Noruega, para llegar a acuerdos que permitan la sobrevivencia de
ambos sectores en el mismo país, el de los criminales y el de los demócratas, retando así
cualquier capacidad de raciocinio, dando un duro golpe a la confianza de los venezolanos y,
desconcertando a los aliados democráticos de la región, que ven con preocupación la
ausencia de una estrategia clara, coherente y firme por parte de la oposición venezolana que
tenga como único objetivo liberar al país.
Pese a este escenario lo venezolanos no nos rendimos, hemos luchado por 20 años contra
las mafias y la fuerza ciudadana se mantiene viva. Exigimos coherencia a los diputados de
la Asamblea Nacional y al Presidente Encargado. En este momento de la historia, nuestro
país les reclama que asuman la urgencia de los ciudadanos y avancen con determinación
por la ruta de la Libertad. La confianza se gana con hechos y no hay tiempo que perder,
cada minuto son vidas humanas. ¿Qué tenemos que esperar? ¿Que nos fusilen a todos?

El país lo reclama, cierren el dialogo en Noruega, Barbados o cualquier otro lugar,
aprueben el 187.11 y el TIAR, avancemos juntos hacia la libertad. Nuestro destino como
nación es, ser libres!

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