Rebelión popular, alzamientos militares

Para 1992, en Venezuela ya se habían originado una rebelión popular, para muchos opinadores de prestigio, nada espontánea, y dos intentos frustrados de golpe de Estado, que no son consecuencia del proceso popular antes mencionado, pero que sirvió de escenario para los militares y civiles insurrectos.

Los insurrectos de Noviembre

El 27 de noviembre de 1992 se lleva a cabo un intento infructuoso de golpe de Estado en Venezuela contra el gobierno del entonces presidente Carlos Andrés Pérez, apenas nueve meses después de un primer intento en febrero del mismo año. En esta ocasión en el intento de golpe participaron civiles y militares. Los nombres más destacados de este intento fueron Hernán Grüber Odremán, Luis Enrique Cabrera Aguirre, Luis Reyes, Francisco Visconti Osorio; los partidos políticos Bandera Roja y Tercer Camino. Algunos de los civiles involucrados, José Vicente Rangel, Arturo Uslar Pietri, Luis Miquilena, Aristóbulo Isturiz, Pablo Medina y el Obispo Mario del Valle Moronta.

El movimiento de las tropas rebeldes inició a las 11 de la noche del día anterior, jueves 26 de noviembre, con el objetivo principal de capturar al presidente constitucional Carlos Andrés Pérez, y de establecer una junta cívico-militar como gobierno de transición.1 También estaba planeado liberar al golpista Hugo Chávez, encarcelado luego de su fallido golpe de estado de febrero.

La sede de la televisora pública Venezolana de Televisión, así como las antenas repetidoras de RCTV y Venevisión fueron tomadas por el teniente insurrecto Jesse Chacón, quien tenía órdenes de transmitir un video grabado por los cabecillas golpistas en el cual explicaban el por qué de la rebelión y llamaban a las Fuerzas Armadas a unírseles. No obstante, en su lugar fue transmitido un vídeo grabado previamente por Chávez, para sorpresa de los cabecillas.

El Presidente

Por su parte, el presidente Carlos Andrés Pérez se comunicó a la nación a través de la señal de Televen, la única televisora nacional que no había sido tomada por los insurrectos civiles y militares, donde anunció que ese intento de golpe era un «coletazo» del de febrero de 1992, y que el gobierno tenía la situación controlada. A las 3:30 de la tarde, los rebeldes se rindieron, luego de un enfrentamiento con las fuerzas constitucionales que dejaron un saldo de nueve muertos, todos personal de la televisora del Estado, Venezolana de Televisión, a manos de los insurgentes quienes eran comandados para ese momento por Jesse Chacón.

Rebeliones y alzamientos

Hablar de alzamientos y rebeliones, es oportuno mencionar sobre una intentona poco documentada, y desconocida por la mayoría.

La noche de los tanques

El 26 de octubre de 1988, durante la presidencia de Jaime Lusinchi, ocurre un evento que la mayoría de los venezolanos desconoce.

Lusinchi se encontraba de gira por Argentina y Uruguay en misión oficial, mientras que el canciller Simón Alberto Consalvi estaba encargado de la presidencia por unos días despachando en la sede del ministerio.

16 tanques Dragón al mando del Mayor del Ejército Soler Zambrano, salieron de Fuerte Tiuna y sitiaron al Ministerio de Relaciones Interiores y al presidente encargado Consalvi, por al menos una hora cercaron la residencia presidencial La Viñeta, situada en el Paseo Los Próceres, para ese momento la residencia oficial del presidente encargado Consalvi.

Este evento no fue investigado profundamente, la complicidad interna en el ejército hizo de las suyas; la negligencia, la excesiva burocracia y los intereses internos, el gobierno debilitado por agentes conspitadores que existían para el momento, para tan sólo enviar a los sospechosos a puestos alejados de la capital.

La conspiración de estos militares seguiría su curso hasta estallar en 1992 con fracaso y cárcel, para luego, nuevamente por negligencia ser liberados, años después tomarían la presidencia en 1998.

Astrid Mijoba Jara

Lenymar García