Se hundió el ferry Cacica Isabel en Puerto Cabello

 Se hundió el ferry Cacica Isabel en Puerto Cabello

Usuarios de patios y almacenes de Bolipuertos informaron que otras naves también se han hundido en la bahía porteña

Uno de los ferrys de la antigua Conferry  -hoy Bolivariana de Ferrys-  se hundió en el mar del muelle 10 de Bolipuertos en Puerto Cabello. Se trata de la nave “Cacica Isabel” que fue traída para hacerle reparaciones que no fueron ejecutadas, el barco fue sumergiéndose al punto que sólo se visualiza una parte.

Personal que labora en la estatal, bajo el ruego de mantener sus nombres en reserva, informaron que sobre este hecho se tejen varias hipótesis, una de ellas es que el hundimiento del ferry pudo haberse hecho “para cobrar el seguro”, pero otros lo atribuyen a la dejadez del Gobierno Nacional que se traduce en «desidia en cuanto a la preservación de los bienes públicos».

Se trata de bienes patrimoniales echados al abandono, dijo un operador portuario quien refirió que «esos ferrys usualmente reciben mantenimiento en Dianca, pero últimamente tales operaciones han disminuido, al punto que en el astillero hay en estos momentos por lo menos dos embarcaciones de la referida flota, varadas también a la espera de reparaciones».

El «Cacica Isabel» fue literalmente dejadoen el muelle a su suerte, nunca se observó movimiento de reparación alguna y esta semana termino de hundirse; ratificaron las fuentes de Bolipuertos, quienes agregaron que “este es un buen tema para ser investigado por la Asamblea Nacional y por la Contraloría General de la República.”

En sus mejores épocas

La nave formó parte de la flota de barcos de la empresa privada Conferry, que cubría la ruta Puerto La Cruz-Punta de Piedras en Margarita. Luego el Gobierno tomó el control del transporte de pasajeros entre la isla oriental y tierra firme con la creación de Bolivariana de Ferrys.

La nueva Conferry logró poner en servicio nuevas naves que requirieron una inversión millonaria en dólares por parte del Gobierno nacional y que a los pocos años de funcionamiento empezaron a mostrar fallas que obligó la desincorporación del servicio.

Tal situación originó que solamente un ferry cumplía el traslado de pasajeros entre Nueva Esparta y Anzoátegui. Las demás embarcaciones están fuera de servicio. Algunas de ellas, como el «Cacica Isabel» fueron enviadas a Puerto Cabello para reparación y mantenimiento, pero pareciera que la intención era el triste final que le toco a la Cacica Isabel.     

Desmantelamiento y destrucción

En Venezuela,  las embarcaciones de Conferry -expropiada por Hugo Chávez en 2011- llevan años sin funcionar, abandonadas por la desidia y la corrupción, son bienes del Estado venezolano que se hunden, a pesar que indican que están en reparaciones que nunca llegan hacer.

Así languidecen a merced del salitre y la corrosión los restos de la flota de Conferry, un día la naviera comercial más potente de Venezuela.

Estos buques zarpaban a diario rumbo hacia la Isla de Margarita, uno de los principales destinos turísticos del país, en un trayecto que duraba unas cuatro horas.

Antes los puertos eran plenamente operativos, ahora son terminales  abarrotados de plena chatarra.

Cuando fue expropiada, Conferry tenía entonces nueve embarcaciones, todas operativas, 14 salidas diarias desde los puertos en los que operaba, y prestigio internacional.

El portal Prodavinci estimó en 2009 que transportaba tres millones de pasajeros al año, alrededor de 500.000 vehículos particulares y más 100.000 camiones de mercancías.

Hugo Chávez con su revolución bolivariana se declaró partidario que las «actividades económicas estratégicas» estuvieran directamente bajo propiedad y control del Estado, Chávez estatizó la principal compañía telefónica, Cantv, y la eléctrica Corpoelec, entre muchas otras, hoy sabemos la calidad de los servicios, sobre todo eléctrico.

Presentó las expropiaciones como la devolución al pueblo venezolano de la riqueza nacional que «el gran capital» le había arrebatado, pero los críticos aseguran que abrieron la puerta a la corrupción, paralizaron empresas que hasta entonces habían sido productivas y deterioraron los servicios públicos.

Lenymar García