Venezolanos con VIH huyen del país para no morir sin remedio

 Venezolanos con VIH huyen del país para no morir sin remedio

Desde el año 2005 el gobierno nacional no desarrolla programas ni campañas de prevención del virus, con el agravante de la escasez de antirretrovirales

Cerca de 8.000 venezolanos portadores del VIH han abandonado su país por la crisis en búsqueda urgente de tratamientos antirretrovirales, un drama que alertan los expertos, éstos indican que requiere de hojas de ruta para su atención como parte del reto migratorio en América Latina.

La situación en Venezuela ha generado que quienes padecen VIH tengan que buscar ayuda por fuera o esperar en una lista a que el sistema de salud pueda darles antirretrovirales, que no llegan ante la falta de insumos.

Desde el año 2009, las personas que han contraído el Virus de Inmunodeficiencia Humano (VIH) vienen presentando serias dificultades en el acceso a los medicamentos antirretrovirales y otros insumos de salud que garantizan su calidad de vida.

Sobradas razones para no quedarse

Sobran las razones para que cientos de miles de venezolanos se abran paso en otros países, buscando mejores expectativas de vida. El desabastecimiento de comida, la inseguridad, el desempleo, la hiperinflación, la persecución del régimen y la calidad de vida en general, se suma a la aguda crisis del sector salud que ha alcanzado proporciones abismales, prueba de ello es la falta de atención en los principales centros hospitalarios y asistenciales, los denominados “paros técnicos” o la atención a “estrictas emergencias”, lo que nos sumido en una emergencia humanitaria compleja.

Muchos de los migrantes presentan condiciones crónicas de salud que los ha obligado a irse en búsqueda de un país que les garantice el derecho a la salud y el derecho a la vida que en Venezuela les ha sido arrebatado.

En la actualidad, el ministerio para la salud ha registrado unos 88 mil venezolanos con VIH en el programa de suministro de tratamiento antirretroviral, de los cuales más de 2 mil quinientos son niños menores de 12 años de edad.

Se estima que en el país, alrededor de un millón doscientas mil personas pudieran haber contraído el virus que causa el sida. Oficialmente se conoce que en Venezuela al menos 11 mil personas son diagnosticadas con el VIH todos los años, nacen unos 600 niños con el virus por año y mueren al menos 2 mil trescientas personas por causas derivadas del sida anualmente.

El VIH avanza aceleradamente en un país que para la primera década del siglo XXI llegó a ser ejemplo en el hemisferio, por tener uno de los mejores programas públicos de atención y entrega gratuita del tratamiento antirretroviral.

El otro drama para las naciones latinoamericanas

Entre los países que no poseen leyes, políticas o prácticas conocidas que nieguen viajes o la migración basadas únicamente en la condición de salud se encuentran: Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Panamá, Colombia, México, España y Estados Unidos, entre tantos otros, por eso se han convertido en los destinos preferidos para quienes deciden irse de Venezuela.

Hay suficientes testimonios de venezolanos con VIH que se han visto obligados a salir de Venezuela, y se han radicado en uno de los países mencionados, logrando encontrar la calidad de vida que el régimen actual le niega a todos los venezolanos en general; como acceder al tratamiento mediante programas públicos, por ejemplo en Perú y Argentina, ingresar a esos programas, sólo requiere seguir las indicaciones del sistema en esos países.

En España reciben tratamiento y atención médica, es un derecho humano y lo respetan, sea o no extranjero.

Por supuesto todo ello genera un costo, por eso las naciones suramericanas enfrentan un elevado reto, requiriendo mayores recursos económicos para atender a todos.

El gobierno nacional no atiende la salud

Desde el año 2005 el gobierno nacional no desarrolla programas ni campañas de prevención del virus, aunado a esto, la escasez de antirretrovirales se ha agudizado de tal manera que ronda el 90 %, lo que ha generado que la epidemia de VIH esté fuera de control.

AJMJ

Lenymar García