Miguel Hernández dirigente regional del movimiento Unidos por Bolivar (MUB) alzó categóricamente la voz para denunciar la grave crisis del sistema eléctrico que mantiene en zozobra a las familias y comercios del municipio Caroní. El dirigente señaló directamente a la gestión del alcalde local y a la directiva de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) por su absoluta incapacidad, negligencia y falta de voluntad política para ofrecer soluciones concretas a los constantes apagones y fluctuaciones de voltaje que azotan a la entidad.
De acuerdo con Hernández, la contingencia eléctrica en Caroní ha dejado de ser un problema técnico puntual para convertirse en un colapso sistémico provocado por la desatención continuada y la falta de inversión en la infraestructura básica.
«Es inaceptable que la cuna de la generación hidroeléctrica del país, el municipio que alberga las arterias energéticas de Venezuela, sufra racionamientos inclementes y cortes no programados que destruyen los electrodomésticos de las familias y paralizan la economía local. El alcalde ha preferido mirar hacia otro lado y actuar como un espectador más, en lugar de asumir la vocación de servicio y exigir respuestas firmes a Corpoelec», aseveró Hernández.
Durante su declaración, Hernández detalló las severas repercusiones que esta inacción genera en la cotidianidad de los guayaneses:
Paralización comercial e industrial: Los comerciantes del municipio registran pérdidas incalculables al no poder mantener cadenas de frío ni operar sus sistemas de pago, hundiendo aún más la economía local.
Impacto en los servicios públicos: Las fallas eléctricas recurrentes provocan la interrupción paralela del suministro de agua potable y comprometen la operatividad de los centros de salud de la zona.
Deterioro de la calidad de vida: Miles de hogares sufren la pérdida de sus equipos del hogar sin que ninguna autoridad se haga responsable ni indemnice los daños causados por los picos de voltaje.
Hernández enfatizó que la falta de mantenimiento preventivo, la sustitución tardía de transformadores quemados y la ausencia de un plan de contingencia real demuestran la incapacidad técnica y la falta de empatía de las autoridades institucionales.
«Los ciudadanos de Caroní no necesitan más excusas ni promesas vacías; exigen respeto y soluciones inmediatas. La falta de voluntad política para abordar este problema es una falta de respeto a la dignidad de nuestra gente. Exigimos un plan de inversión urgente, la restitución del mantenimiento de las subestaciones del municipio y una mesa de trabajo transparente que rinda cuentas públicas sobre la situación del servicio», concluyó.
El dirigente hizo un llamado a las comunidades organizadas, sectores productivos y vecinos a mantenerse unidos y firmes en el reclamo por un servicio eléctrico continuo, eficiente y digno para todo el municipio Caroní.













